Ataque de pánico

Ataque de pánico

Es una patología que tiene síntomas físicos: “sensación de estar cerca de la muerte, o la locura. Puede haber taquicardia, problemas para respirar y sensación de ahogo, entre otros”, dice la licenciada Gabriela Martínez Castro, especialista en Trastornos de Ansiedad. El primer episodio no se olvida nunca por eso es normal que quien lo haya padecido tenga miedo a que le vuelva a pasar.

¿POR QUE?

* Siempre hay una predisposición transgeneracional, el medio socio-ambiental de tipo ansioso (las personas que lo rodean o rodearon han sido ansiosos, temerosos o sobreprotectores) y un suceso estresante o desencadenante.

* Los desencadenantes pueden ser comunes y cotidianos: una situación de estrés, una mudanza, enfermedad o muerte de seres queridos, accidentes, cambio laboral, entre otros.

* En el trastorno de pánico la vida de la persona comienza a verse acotada (no hace sus actividades habituales, o las hace, pero acompañada, por miedo a volver a padecer una crisis y no tener ayuda o alternativa de escape en ese momento).

* Puede estar originado en un parto difícil o incesto en el árbol genealógico.

SÍNTOMAS DEL PÁNICO

Palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de falta de aire, presión en el pecho, náuseas, problemas gastrointestinales, sensación de desmayo y de irrealidad, miedo a perder el control, a morir, sensación de hormigueo, escalofríos o golpes de calor, etc.

Se presentan de repente. La máxima intensidad se llega a los diez minutos.

Puede ocurrir estando tranquilos, caminando sin problemas, charlando con amigos o compañeros de trabajo. Cuesta respirar y un mareo hace pensar que podríamos desmayarnos. Quedamos paralizado por el miedo sin poder comprender lo que ocurre, pero algo nos queda claro: sentimos que estamos en peligro.

SENTIDO BIOLÓGICO

Sobreexcitación del sistema simpático. Respuesta de parálisis ante una reacción que no podemos llevar a cabo. Impedir movimientos que nos pondrían en peligro.

CONFLICTO

Desvalorización y desprotección. Conflicto del adversario invisible contra el que no podemos batirnos. «No haber hecho el gesto necesario para protegerme». Miedo a ser obligado a hacer un gesto que no podemos hacer.

Existe un miedo a no tener el control de la situación, a no tener una vía de escape ante el peligro.

Ver también el post de Ansiedad (angustia) en https://www.bioneurocoaching.com/blog/ansiedad-angustia/

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